viernes, 15 de julio de 2016

UN PUEBLO QUE SE RESISTE A DESAPARECER

Los Embera en la cloaca de la ciudad  


A lo lejos unos niños corriendo tras a una esférica, la cual paree ser el único juguete de estos pequeños, juegan a la selección Colombia, descalzos a medio vestir. Se trata de una pequeña área rodeada de casas improvisadas, cuyas paredes están hechas de poli sombras (material que se utiliza para encerrar áreas en construcción), pisos en tierra. A primera vista pareciera que se tratara de una comunidad como cualquier otra, de esas tantas que se encuentran en nuestro territorio rural, la mayoría en plena formación, donde se siente el espíritu emprendedor, y los sueños de las mujeres y niños afloran en cada rincón, los hombres sembrando y haciendo patria, gustosos porque ven a sus retoños crecer, y al terminar cada jornada se regocijan con el calor sus compañeras, además porque están convencidos que sus esfuerzos darán fruto. Así se han construido los pueblos en nuestros territorios, ha sido la simbiosis de nuestros municipios.


Todo esto pareciera natural, pero al detallar con más precisión nos percatamos que se trata de un asentamiento de la comunidad étnica Embera Chamí, llegaron hace aproximadamente 9 años al municipio de Granada Meta buscando un refugio donde desarrollarse como grupo, encontrando una tierra centímetro a centímetro productora por excelencia de comida. Toda semilla que se siembre da sus frutos, eso los motivo a buscar un mejor futuro en este territorio metense. Inicialmente eran cerca de 12 familias, desplazados del Urabá antioqueño, región agreste por la violencia, el doctor Juan Carlos Mendoza alcalde de ese entonces, les ofreció esta ubicación, y las apremiantes necesidades les obligó a instalasen allí, 


Estos indígenas no son recién llegados, por lo que sorprende sus pésimas condiciones de vida. De las familias que inicialmente se asentaron en este sitio, hoy solo subsisten escasamente 9, varias han desertado por diversos factores, uno de ellos, sus condiciones de salubridad. Están ubicados en la vereda Patio Bonito en las goteras de la ciudad, el área fue un basurero de cielos abiertos, allí se depositaba toda la basura de la ciudad, luego los residuos de todo tipo como los hospitalarios se encuentran con facilidad, en especial por los niños que corretean con sus pies descubiertos, en días de calor se siente el vapor fruto aún de la descomposición. A esto se le suma que a menos de 300 metros hacia norte está el vertimiento de las aguas negras al caño Iriqué, acercarse allí es verdaderamente desastroso, a pesar de los llamados no solo de los habitantes de esta vereda, sino de varias organizaciones, los gobiernos locales ni departamentales han construido un planta de tratamiento para evitar la contaminación que se genera, sumado a esto las familias de “blancos” cuyas viviendas están ubicadas en la parte alta de un barranco crían cerdos y sus desechos van a parar al pozo que les provee el agua para su consumo, además los olores son insoportables “esto es para volverse loco uno” expresa José, un Embera consultado, y como si esto no fuera poco se suma la incultura de algunos miembros de esta comunidad, quienes hacen sus deposiciones fecales a pocos metros de la fuente.



La Corte Constitucional falló hace poco, exigiendo al Incoder una reubicación de estas familias en un sitio digno para su progreso, pero esto no se ha cumplido, debido a que esta entidad entró en proceso de liquidación, así lo expresa el Doctor Jorge Armando Forero, personero municipal, quien relata que se ha solicitado a la administración municipal un traslado provisional, mientras se espera el cumplimiento de este fallo, sin embargo preocupa al representante del ministerio público que el área inicialmente propuesta por la alcaldía es en la vereda Las Brisas, distante unos 9 kilómetros aproximadamente del casco urbano, pero allí también funcionó un botadero de basura a cielo abierto. Pareciera que su suerte de esta comunidad étnica está condenada a vivir entre los desechos de los blancos. 


Alexander López Castaño
Codirector Oro Oro