sábado, 1 de octubre de 2016

HOSPITAL DEPARTAMENTAL DE GRANADA A PUNTO DE SER DESCERTIFICADO..

 La politización tiene en  crisis  una gran institución….


 El hospital Departamental de Granada Meta, pasó de contar con una  excelente política de servicio al cliente, en el que el buen trato y la humanización eran primordiales, la cual le valió, para ser considerada una de las mejores de la Orinoquía y lograr la certificación de calidad ISO 9000,  a una política donde el interés no reside en la calidad de servicio para los usuarios, sino en los intereses particulares de aquellos que hoy llevan las riendas de esta institución. 

Lo que hace escasos 6 meses era el valor agregado del Hospital como el servicio eficiente,  oportuno y  humano, hoy es ineficiente,  inoportuno y carece de sentido humanístico.
Oro Oro habló con varias funcionarias que para evitar represarías, prefieren guardar su reserva de identidad. Narran la crítica situación que se vive la entidad, dicen que incluso el riesgo de infecciones y contaminación es muy alto, pues solo se trapea con agua, no se cuenta con desinfectantes, los insumos no llegan, tienen que comprar de sus propios sueldos los jabones y detergentes.   
En este Hospital últimamente se han tomado decisiones administrativas que empiezan a ser cuestionadas, calificadas como excluyentes,  falta de liderazgo que atentan contra el reconocimiento obtenido a lo largo de estos años,  ésta apreciación, porque los  días 3 y 4 de octubre de 2016  le correspondía a este centro departamental de salud recibir la visita de ICONTEC con el propósito de verificar el cumplimento de las metas y  con ello, recertificar por un año más los procesos de calidad de las diferentes áreas, pero el gerente encargado,  José Luis Rosero Hernández,  el día 25 de septiembre canceló dicha visita,  lo que presupone la DESCERTIFICACIÓN de la gestión de calidad del  centro hospitalario, perdiéndose los estándares de acreditación, logrados con implementación de mecanismos, en los que participaron los diferentes niveles del personal que labora en él, es decir fue una política integral, donde la razón de ser era el paciente y sus familias.

Todo esto ha cambiado en poco tiempo, palpándose  un acto presuntamente de irresponsabilidad, significando un retroceso en cabeza del nuevo equipo, conformado por “carmelistas”, sin experiencia,  sin conocimiento de las funciones propias del cargo, con incertidumbre en el personal, con indiferencia por la situación, falta de planificación y marcada improvisación,  que llevarán al Hospital, orgullo de los Ariarenses, a una intervención por su desmejoramiento.

Con la suspensión de la visita se pierden los certificados y el esfuerzo de todos los trabajadores de la organización por una decisión unilateral de la administración de la organización. Esto equivale al no cumplimiento de los requisitos de las normas ISO 9001 y Gp 1000, requisitos que garantizan seguridad y mejora continua en la prestación del servicio de salud 
       
Se dice incluso, que se están tomando decisiones caprichosas, sopesadas más por el clientelismo, que por la eficiencia, con ello sacrificando el bienestar de los empleados, los usuarios,  la razón de ser de la institución. 

Las cifras  ya demuestran la falta  capacidad gerencial, ya que en los últimos dos meses el recaudo y servicios bajado entre el 25% y 30%.
Aunque el Ministerio de Salud y Protección Social, el  pasado 30 de abril, determinó que el HDG, se encuentra en RIESGO BAJO,  hoy los expertos en el tema presupuestal y de servicios, ven un inminente RIESGO ALTO, entidad orgullo de los habitantes del departamento, y no desean que corra la misma suerte del Hospital Departamental de Villavicencio que desde hace un año y medio se encuentra intervenido y está catalogado como RIESGO ALTO, por lo que puede ser liquidado. 

Es así,  que los Granadinos, Metenses, Llaneros,  exigen a la Gobernadora no más improvisaciones, no más gerentes en cuerpo ajeno; se necesita en la gerencia,  un(a)  líder,  un directivo con plenas Facultades, sentido de pertenencia,  que le duela la institución,  que infunda credibilidad y respeto, en pocas palabras que lo dejen actuar y no lo amarren con tanta politiquería.
Redacción: REVISTA ORO ORO